Con mucha frecuencia nos
preguntamos cómo podemos identificar la calidad de un jamón ibérico sin metérnoslo en
la boca. Mucho se habla de en este asunto aludiendo a la finura de la pezuña y de la caña, así como
de la fluidez del tocino de la pieza, entre otros aspectos destacables, pero en
este post, queremos hablaros de una pista inequívoca que os indicará con una
alta probabilidad si el jamón que tenemos delante es de una calidad elevada o
no. Nos referimos a un aspecto visual tan importante como el brillo de la superficie de corte del
jamón y de las propias lonchas (siempre que estén recién cortadas)
